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La Coctelera

Cartas


Carta y poema de Laura

Querida Abuela: 27-5-06

Mañana es tu cumpleaños y por este motivo nos hemos organizado para escribirte con todo nuestro cariño algunas palabras de reconocimiento y mucho amor, porque esto es lo que sentimos por ti.
Son muchos años los que han pasado desde que partimos. Las maletas se llenaron de recuerdos y ropas viejas para aterrizar en unas tierras aparentemente firmes. El precio ha sido alto en esta migración, pero ya todo se ha calmado…
Tu imagen se asoma entre mis pensamientos para reflexionar en todo lo que significas para mí, en lo mucho que me gustaría estar cerca de ti y disfrutar de nuestro dialogo, salidas, silencios y siestas. Este anhelo se calma porque me sirve de mucho la referencia que tengo de tu persona, gracias a todo lo que has sido capaz de construir año tras año. Eres mi abuela, una mujer emprendedora, géminis como yo, a la cual seguramente siga similares pasos. No eres una idea fantástica, eres un hecho real.
Te deseo todo lo mejor en este año cumplido de sabiduría y experiencia, que sigas luchando por aumentar y mejorar tus habilidades para sentirte ¡¡viva!! , ¡brillante! !
Veo que has escrito la historia de la familia. ¡Es fantástico!!

Aquí te escribo un pequeño escrito relacionado con la creatividad y mis inquietudes,
FELICIDADES!
UN BESO FUERTE.
TE QUIERE MUCHO
Laura.

Poema
Busco crear…

Busco crear nuevos horizontes que me permitan trasladarme a nuevos mundos,
Paraísos desconocidos, ausentes de pena y reglas fijas,
Universos descontrolados por el más absoluto caos,
Dimensiones vertiginosas que se agolpan para renunciar a lo establecido…
Busco crear…
Vi con asombro que algunas de las flores raras que adornaban los oscuros arbustos eran insectos de colores vivos que agitaban las alas y subían y bajaban danzando .Por el contrario, los pájaros color de rosa y azules eran flores olorosas, cuyo aroma jamás olvidé pues acompañan pasajes remotos.
Libera tus vestiduras y traza un nuevo rumbo,
Descubre lo singular de cada golpe de rutina y súmate a
mi vida para juntos crear un nuevo mundo.

Carta de Cesar

Que tal abuela,
Así que es tu cumple nuevamente, que bien, imagino lo pasarás muy bien con tios, primos y amigos.
Se que mis hermanas van a verte a fin de año, en
Navidades, como me alegro, ¡que bien!
Ya me preparo para ir el próximo año, o el otro.
Aqui estoy, terminando unos cursos y preparándome a trabajar el verano y empezar el otro curso en setiembre, con temas más específicos.
Abu, que te lo pases muy bien el día de tu cumple, saluda a la familia de mi parte y te quiero mucho mucho.
Espero verte las navidades que viene, espérame, ¿vale?;
Besos
Cesar

Carta de Natalia

Hola abuela!
¿Cómo va todo por allí? Te felicito por tu memoria, me refiero al escrito que has hecho, tiene buena
pinta, me llevo el original para leerlo y disfrutarlo.
Te comento que este finde te he preparado una tarjetita, que ya te he enviado, así que llegará, aunque con retraso.
Muchas felicidades en tu cumpleaños, ¡este día maravilloso para tí! que lo celebres y te diviertas mucho con tus amigos,tíos y nietos...
Te mereces muchos regalitos.

Acabo de llegar del trabajo y he de hacer una
tarea en el ordenador ya que pasado mañana tengo un examen aburridísimo, pero bueno, me los voy quitando de encima bastante bien, y de momento aprobando; estoy deseando hacer el último que es el 20 de junio. Bueno como sabes, preparando el viaje que esperamos concretar bien.
Besos enormes para los primos y tíos y uno gigante y muy especial para tí abuela.
Nos vemos prontito!!!
Cariños
Natalia

Recuerdos (primera parte)

Recuerdos
Primera parte

Nos dice en su reciente libro de memorias: “Nací como Leonor González Fernández, hija menor – con 6 hermanos, aunque fueron 11 los hijos venidos al mundo - del matrimonio de andaluces José Y María, nacida el 1 de junio de 1920 - aunque hay una controversia, si nací el 29 ó el 30 de mayo, pero me inscribieron el 1 de junio- en el departamento de Desamparados, de San Juan, Argentina, según consta en la libreta de familia. Casada con Ernesto José de Casas, mendocino, a quien conocí en Córdoba, Argentina, el 21, del 9 de 1940; es decir, el día de la primavera y el día del estudiante. Estudiamos así la carrera de Odontología y nos recibimos de Odontólogos los dos.
Tuvimos 2 hijos, el mayor Ernesto Horacio, con estudios de inglés, Enología, Bellas Artes, Computación y se desempeña como traductor de ingles-español. Con Raquel Calvo su primera esposa, Tuvieron 3 hijos. Natalia, Laura y Cesar, quienes hoy ya trabajan, ejercen y siguen estudiando.
Actualmente es Teresita, Teresa Gutiérrez su compañera de vida.
Eduardo Enrique, el menor, también estudio Enología, y se graduó de doble Ingeniería, en Petróleo y Química, casado con Liliana, farmacéutica, oriunda también de Luján de Cuyo. Juntos forman la familia con 3 hijos, Andrés, Mauricio y Matías, cursando todos sus respectivos estudios universitarios.
Un tercer hijo intermedio, no siguió viviendo de bebé.
Los dos cursaron la primaria en la Escuela Saturnino Torres de Luján, y el secundario en el Liceo Agrícola y Enológico D. F. Sarmiento.
Yo cursé mis estudios primarios en la escuela José Ignacio de la Rosa, la secundaria en cambio fue así: 1º y 2º año en el Colegio Nacional de San Juan, mientras que 3º,4º y 5º año en el Liceo de Señoritas, en Mendoza.
Los estudios universitarios los hice en la Facultad de Odontología de la Universidad de Córdoba.
Hoy, Ernesto Horacio (Tito, de Ernestito) vive en Madrid, Eduardo Enrique, en cambio vive en Vistalba, de Luján de Cuyo, su ciudad natal, Mendoza.

Desde aquel 21 de setiembre de 1940, fuimos, con Ernesto, compañeros de estudios, novios, esposos, padres y abuelos, hasta le 8 de agosto del 200 en que él partió a la eternidad.

Al elegir mis estudios, ante la pregunta de mi padre, ¿qué estudiaría?, contesté: Odontología en Córdoba, claramente.
No se opuso a nada, pese a que en ese momento mis hermanos Maneno y Angelina estaban ya estudiando en Buenos aires y sería mas lógico ir allí.
Así, preparé entonces mis bártulos, llené un baúl grande, que trajo Juan, mi hermano mayor, al regresar ya como médico a la casa paterna. Me fui con otras compañeras, pero sola de mi familia.
Estuve en un pensionado, dirigido por monjas, el Colegio de Jesús María, en calle Vélez Sárfield 360, frente al célebre teatro Rivera Indarte. Como éramos estudiantes universitarios, teníamos horarios flexibles, pero sin pasarse de las ¡22 horas! Cursé mis dichos estudios durante la segunda Guerra Mundial, años 1940, 1945, época compleja sin dudas, dado que tanto estudiantes como la ciudadanía en general tomaban partido activamente, ya fuera por el Eje, es decir, Alemania, Italia y Japón, o, contrariamente por los aliados, Francia, Inglaterra, y EE.UU.
España acababa de salir de su cruenta guerra civil. Y todo esto era muy difícil de entender, en especial cando uno es tan joven y se está muy enamorada de la vida; sin entender para nada los intereses bélicos, políticos y sus tremendas consecuencias.
Recordando mi infancia, creo estuvo muy marcada por los mayores, cosa que no entendía mucho, Por ejemplo, en la escuela primaria, las maestras eran bastante exigentes. Formábamos fila para entrar a las aulas, nos revisaban las manos, ver las uñas limpias, el calzado, en fin, comprobaban toda la apariencia.

Mi primer libro de lectura fue “Paso a Paso, y mi hermano Maneno, seudónimo de Miguel Ángel) también lo tuvo.
Además, en mi caso, los trabajos manuales, las labores importantes, eran enseñados y dirigidos por mi hermana Felisa. Recuerdo que a mi hermano Oño (Antonio) y su esposa Emma, cuando se casaron, les hice un almohadón, color amarillo, con ¡el bordado de “las Carabelas de Colón”!
(continúa)

Blog de Leonor González de de Casas

Los hijos; Tito y Eduardo, y nietos, Andrés, Mauricio, Matías, Natalia, Laura y Cesar, quieren obsequiar a la madre y abuela mas moderna del mundo, entre otras cosas, este blog, como no podría ser de otro modo, pues al cumplir 86 años, utiliza su PC para escribir y recibir-contestar el correo electrónico con familiares y amigos.
Sigue activa como nuca, con sus labores de buena vecina y sus funciones en la Biblioteca Pública Alberdi de Luján; actualmente ha emprendido el proyecto de escribir las memorias, es decir la historia, de este departamento andino, Luján de Cuyo, típico por sus viñedos, su refinería de petróleo, bodegas antiguas y modernas y sus típico paisaje de montañas, álamos, sauces, viñedos y huertas, conseguido todo con riego artificial, canalizando el agua de deshielo. Aunque todo empezó como algo muy simple, alrededor de la plaza, donde - como en todas partes – se organiza lo demás.

¡FELIZ CUMPLEAÑOS en este 30 de mayo, ó 1 de Junio, del 2006!
¡Y que sigan muchos más!
Tus hijos y nietos que te quieren muchísimo
Tito y Eduardo, y nietos, Andrés, Mauricio, Matías, Natalia, Laura y Cesar

Perfil de Leonor González Fernández

La definen como mujer emprendedora, de una gran integridad ética y elevada moral, notoria pro actividad, cordial, siempre de buen carácter y dispuesta, que vela siempre por el bien común, no escatima el trabajo y esfuerzo en todo; con gran fortaleza interior, tratando siempre de encontrar lo positivo en todas las cosas... y todo con suma humildad, ¡algo que hoy, no se puede creer!
Trabajadora inagotable, simple, aplicada, cariñosa como la que más. Siempre activa, haciendo sus cosas pero pendiente de todos los demás. Con salud de roble, pues pocas dolencias la aquejan aun a sus 86 bien llevados años. Algo coqueta además, siempre bien arreglada y dispuesta, emprende diariamente sus labores con amabilidad y buen trato a todos. Pendiente de los detalles pero sin agobiar, ni agobiarse.

Atiende tanto sus tareas cotidianas, hacer la compra, la comida, la casa, con ayudantes por cierto, y mantiene su vida social con sus reuniones en la Biblioteca, o asistiendo a la Municipalidad, con sus vecinos, sus amigos del lugar o del centro de la ciudad de Mendoza. No descuida por cierto sus lecturas y continúa sus estudios de iniciación literaria, para mejor escribir sus pensamientos, sus notas, memorias y, claro esta, sus cartas o emails.
Dedicada a la profesión de odontóloga, con su marido Ernesto, hasta jubilarse, ejerciendo además en ocasiones la docencia, ha realizado además múltiples tareas, desde manualidades, artesanías a estudios literarios e idiomas, como el italiano. Es recordada por todos sus ex pacientes, colegas, amigos, vecinos y familiares con profundo afecto y sumo cariño, por su buen carácter y buen hacer.

Nietos, Andrés, Cesar, Natalia, Mauricio, Matías y Laura

Es para todos un vivo ejemplo de cómo afrontar la vida con una excelente combinación de optimismo, realismo y buena disposición, para abordar el día a día, las oportunidades y franquear con gracias las no pocas adversidades que entrecruzan los caminos de la Argentina del siglo XXI en la provincia de Mendoza, no siempre en buenas manos...